Aunque tenga las manos arrugaditas como pasa, los ojos entrecerrados para poder ver mejor, la espalda algo curvada y el cabello blanco como la nata, no hay día que no me pegue una vueltecita por la Quinta Normal. Ahí conocí a mi viejito, que me dejó botaita, él ya se fue de esta vida. Ahí firme un pacto con el destino para nunca separarme del hombre que había conocido, ahí están los recuerdos de esos tiempos de oro, y ahí estará mi fantasmita cuando yo sea un puñado de polvo.

2 comentarios:
Daniela Maaaaalhuee! =)
Nicolaaaaaaaaaaaas :)
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