
Iba escuchado mi canción favorita. Cada vez que sonaba ese tema en mi mp3 dejaba de lado lo que estaba haciendo y me concentraba totalmente en ese momento de culto, casi religioso. Era esa sensación de querer eliminar todo ruido externo para poder saborear cada acorde.
Iba escuchando mi canción favorita. Oírla me hacía recordar el pasado, las tardes con Julia, las noches con Julia. Era nostalgia, pero de la buena. Esa canción me hacía sonreír.
Iba escuchando mi canción favorita. Y también estaba caminando a casa. La ciudad de noche era mucho más linda, más acogedora. A veces se podía escuchar el silencio ¡Qué maravilla! Esa noche venía del trabajo, contento porque al otro día tenía libre. Iría a ver a mis padres, a mi gato, la casa de infancia. Pero sonó esa canción y no pude evitar que todo a mi alrededor se volviera humo. Era como si estuviera drogado, muy drogado.
Iba escuchando mi canción favorita cuando el auto me atropelló. Justo la canción estaba terminando, creo que estaba sonriendo, por suerte. No cualquiera muere sonriendo.

1 comentarios:
Excelente azul de Junio..espero leer más de ti
Publicar un comentario